Peñalver

Patrimonio

Restos de castillo y murallas

Del primero sólo quedan leves restos en lo más alto del cerro sobre el que se asienta la villa. El castillo debió ser muy bello: todo su recinto se componía de muralla almenarada, con grandes torreones cúbicos en las esquinas, y una torre del homenaje de mayor envergadura. De la muralla que cerró al pueblo, sólo levísimos restos quedan, especialmente de las dos magníficas puertas que daban entrada a la villa por sus extremos norte y sur, corriendo de una a otra la larguísima y sinuosa calle Mayor, cuajada de añejo carácter alcarreño.

Picota

Ante la puerta norte, de la que queda un compacto muro de mampostería, se alza el rollo o picota, símbolo de villazgo. Es una alta columna cilíndrica de piedra, rematada en varias molduras, con un par de tallados escudos de la Orden de San Juan.

Restos de la primitiva iglesia

De estilo románico (siglo XII) cuyo nombre era Nuestra Señora de la Zarza. Sólo quedan junto a la plaza los basamentos de su ábside semicircular que hasta hace poco estuvo coronado de canecillos y medallones.

Alojamientos, restaurantes, ocio

Museo de la Miel
949 28 43 33
Bar Capri
949 28 43 09
Bar Teo
949 28 43 08
Apartamentos de Turismo Rural San Roque
949 25 51 89 / 949 28 43 80 / 646 56 56 84
Casa Rural La Mocara
660 188 296 / 949 28 42 47
Pensión Rural de Peñalver
605 515 786

Servicios

Ayuntamiento
Plaza España, 9

Peñalver, 19139

Tfno y Fax: 949 28 43 33
Caja de Guadalajara
949 28 43 46
Consultorio Médico
949 28 43 75
Parroquia
949 28 43 14
Farmacia
949 28 41 66
Tienda
605 515 786

Iglesia Parroquial
Destacando sobre el resto de las construcciones de la villa, se alza la monumental iglesia parroquial dedicada a Santa Eulalia. Es un edificio construido en el primer cuarto del siglo XVI, de robusta estructura, en el exterior presenta una gran portalada principal, orientada al sur, en la que aparece, bajo un arco escarzano, todo el paramento cuajado de tallas. En lo alto se ve la Virgen con el Niño adorada por ángeles; dos medallones con bustos de San Pedro y San Pablo; y a lo largo de toda la portada, una magnífica serie de frisos y pilastras cuajados de escudos, conchas y símbolos de peregrinaje. El interior del templo es de tres naves formando un conjunto en el que el gótico se entremezcla al naciente plateresco. Su retablo, uno de los mejores de la Alcarria, es de estilo plateresco y se atribuye al maestro de la Ventosilla

Ruinas del convento franciscano de la Salceda
Son de inicios del siglo XVII y se conservan restos de su iglesia y de la Capilla de las Reliquias, un alto torreón circular de mampostería, con nichos en su interior y sin cubierta.

Ermita del Santo Cristo de la Paz
Se encuentra a poco más de un kilómetro del pueblo, sobre un altozano y en el lado norte del caserío. Es una ermita pequeña y de planta cuadrada, en buen estado de conservación y con puerta de acceso en el muro de levante.

En la construcción de esta ermita su utilizó el material de la toba, muy utilizado en la zona.

Ermita de San Roque
En la carretera de acceso al pueblo, a un par de kilómetros escasos de la primeras casas del pueblo y junto a una vieja olma. Se trata de un simple, sencillo y pequeño edificio de planta cuadrada con puerta de acceso en forma semicircular sobre el muro de levante. En el interior se guarda una talla del santo de moderna realización.

Cada 16 de agosto, festividad del santo, el pueblo entero se desplaza hasta la ermita para honrar al santo y aquí es, cuando una vez terminada la misa, tiene lugar una celebración de gran arraigo en el pueblo. Se bendice la “caridad”, panecillos preparados por las mujeres del pueblo y que los han llevado hasta la ermita para ser repartidos entre los numerosos asistentes ya que estos panecillos tienen la propiedad de prevenir cualquier epidemia o enfermedad que tuvieran en un futuro inmediato las personas que cogieran unos de estos panecillos.

Ermita de Nuestra Señora de la Zarza
Dentro del casco urbano y junto a la plaza del pueblo. De esta ermita, que fue también primitiva iglesia del pueblo, solo quedan prácticamente los recuerdos, ya que nos han llegado los restos de un ábside del románico rural.